SOCIO

En la cooperativa, los asociados buscan recibir beneficios, a los que acceden haciendo uso de sus derechos. Para ello, es necesario que la organización funcione adecuadamente y logre desarrollarse. Esto requiere, a su vez, que los asociados también cumplan con sus deberes. Las más importantes son:



DEBERES

  1. Asistir a las reuniones de la asamblea general y de los demás órganos colegiados de los que forme parte.
  2. Cumplir los acuerdos válidamente adoptados por los órganos sociales de la cooperativa.
  3. Participar en las actividades que desarrolla la cooperativa para el cumplimiento de su fin social.
  4. Guardar secreto sobre aquellos asuntos y datos de la cooperativa cuya divulgación pueda perjudicar a los intereses sociales.
  5. No realizar actividades competitivas con las actividades empresariales que desarrolle la cooperativa, salvo autorización expresa del consejo rector
  6. Aceptar los cargos para los que fuesen elegidos, salvo causa justa de excusa.
  7. Efectuar el desembolso de sus aportaciones al capital social y aquellas otras obligatorias que se acuerden por el órgano competente, en la forma y plazo previstos
  8. Participar en las actividades de formación.


DERECHOS

  1. Ser elector y elegible para los cargos de los órganos sociales.
  2. Formular propuestas y participar con voz y voto en la adopción de acuerdo por la asamblea general y demás órganos sociales de los que formen parte.
  3. Recibir la información necesaria para el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones.
  4. Participar en la actividad empresarial que desarrolla la cooperativa para el cumplimiento de su fin social.
  5. Al retorno cooperativo, generado normalmente por los beneficios netos obtenidos en la venta o arrendamiento de los locales comerciales, cuyo importe se emplea habitualmente en aminorar el precio de la vivienda.
  6. A la actualización y devolución de las aportaciones al capital social cuando proceda.
  7. Aprobar en asamblea general las cuentas del ejercicio.
  8. A los demás que resulten de las normas legales y de los propios estatutos de la sociedad; este es el caso, por lo demás frecuente, de la previsión de la sustitución de un socio, por baja justificada, por otra persona que reúna los requisitos necesarios para ser socio.